sábado, 21 de mayo de 2011

Final y principio de capítulo para Dudek



De Dudek volveremos a oir hablar.

Por una entrevista que le hicieron años ha, se que aparte del deporte, se interesa por la psicología.

Hay una razón de peso. Que explica tambien el porque de fichar por un club grande, enorme, aparentemente para poco.

El ya sabia a lo que venia.

Entró en esa olla a presión de talentos y de genios, de rencillas y de millones, de intereses creados y sueños desmedidos, a un lado, callado, sin decir nada y oyendo todo. Y aunque fuera jugando poco, sonriendo mucho.

Porque estaba haciendo lo que le gusta, aprendiendo de los que saben y enseñando a los que no. Y porque ve su mejor futuro delante de él.

Ha estado haciendo de oyente en las clases magistrales de los entrenadores mejor pagados del mundo.

Porque eso es lo que quiere hacer a partir de ahora. Dudek va a entrenar.

Nadie sabe lo que le depara el destino.

Hacer vaticinios es para inconscientes y locos, pero también para iluminados y sabios. Por más que soy un poco de todo lo anterior, hoy, porque es hoy, haré una excepción.

Acabada la jornada, cuando pasen los limpiadores y rieguen el césped, pasada la medianoche, un utillero sacará una llave inglesa, y con esa llave quitará un asiento del banquillo de casa del Bernabeu.

Es un asiento especial. Tiene más dueño que otros iguales. Hay que guardarlo bien.

Algún día, si quieren los Hados, su dueño volverá para sentarse en él. Para hacer posible que otros den lo mejor de si.

El destino de Dudek, sigue estando en ese banquillo.

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